La Sierra de Perijá y su Problemática Ambiental

La fertilidad de la serranía de Perijá la ha vuelto una zona excesivamente productiva y llamativa para grandes consorcios. A pesar de que estas montañas albergan en su interior una gran cultura indígena con tradiciones y costumbres referentes a nuestra historia, se presentan a la vez como: “Una gran reserva de biodiversidad”, según Clara Acosta de Áñez, investigadora y encargada del Departamento de Educación Ambiental del Instituto para el Control y la Conservación de la Cuenca del Lago de Maracaibo (Iclam). Acosta informa que existen cuatro actividades de producción en estas tierras que han deteriorado paulatinamente su ambiente. Las dos primeras: ganadería y agricultura, actividades de menor impacto natural; la tala y la quema, de gran incidencia negativa en el ecosistema; y por último, la explotación del carbón, la más peligrosa de todas.

Las Actividades Agrícolas y Ganaderas
En este contexto, explica la investigadora del Iclam, que el impacto “desequilibra y desplaza las culturas indígenas”, comunidades que han sufrido las “mayores injusticias sociales”. Las tierras que antes pertenecían a las tribus autóctonas Yucpa y Barí, han sido despojadas por grandes comerciantes aprovechándose de la vulnerabilidad de las etnias. Ahora muchos indígenas que viven en las zonas más altas y de mayor dificultad para la siembra han tenido que sucumbir ante el latifundio y trabajar para los nuevos dueños de la región. “No hay caminos públicos”, resalta Clara Acosta de Áñez, refiriéndose al paso que deben cruzar estas comunidades para llegar a poblados y hospitales de las zonas urbanas. “Ellos deben pedir permiso para cruzar por las tierras que antes eran su hogar”. De esta manera la fracturada cultura de la tribus y sus condiciones de vida “lograrán su desaparición”, detalló Acosta.

La Tala y la Quema
Al momento en que los sistemas naturales son deforestados limitadamente, deben ser reforestados como medida ecológica para preservar el equilibrio de los bosques y las vidas interconectadas a él. La Sierra es una zona atrayente para la explotación maderera, por la diversidad de árboles y la calidad de sus compuestos. “Podemos encontrar árboles que alcancen alturas de 60 metros”, informa Acosta. “La tala y la quema deben ser totalmente limitadas y controladas”, enfatiza la ambientalista, debido a que el impacto puede ser causante del exterminio de floras y faunas que sólo se encuentran en ese espacio. La importancia de la reforestación radica en que las plantas y árboles son los únicos seres vivos del planeta capaces de producir oxígeno, de convertir la energía solar en nutrientes. Es necesario actuar bajo las leyes y limitar este tipo de explotación que tanto perjudica los bosques.

Explotación del Carbón
Clara Acosta afirma que las explotaciones mineras descontroladas son las que mayor daño pueden generar al ambiente. En el caso de la Sierra de Perijá se originaron placas carboníferas en la era paleozoica, y aún se encuentran firmes en el interior de los suelos y pendientes de la cadena montañosa. Este tipo de actividad incide directamente en la desaparición de ríos, y acumulación de sedimentos que viajarán por aguas hasta desembocar al lago de Maracaibo, acelerando su transformación en pantano. La investigadora también informa que “la enorme cantidad de partículas desprendidas durante los procesos de explotación de carbón, desencadenaría una continua contaminación del aire, acarreando problemas de salud para las comunidades de la zona y poblados circundantes”. Acosta señala que la tendencia actual de empresas es expandir la producción carbonífera en la Sierra. Como contraparte propone que las actividades que se deben desarrollar en la cadena montañosa son la agricultura y la ganadería, pero controladamente, y siempre respetando la existencia de culturas e íconos naturales. Otra de las opciones en que hace énfasis Acosta, es el desarrollo del turismo, “sería una de las actividades más productivas tanto para la región como para las comunidades indígenas. Es la mejor actividad porque no impacta fuertemente los ambientes”.

Latifundio: Gran propiedad o explotación agraria organizada en sistema de producción con jerarquía directiva distinta de la mano de obra.

Reforestar: Sembrar una zona que ha sido despojada de sus árboles y plantas para mantener equilibrio ecológico.

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